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Las herramientas eléctricas facilitan enormemente trabajos de bricolaje, reformas, mantenimiento y construcción. Gracias a ellas es posible cortar, perforar, lijar o atornillar con rapidez y precisión. Sin embargo, también requieren un uso responsable, ya que un pequeño descuido puede provocar lesiones importantes o daños en el material.
La mayoría de los accidentes relacionados con este tipo de herramientas no se deben a fallos de fabricación, sino a hábitos inseguros durante su utilización. Por eso, conocer unas normas básicas de seguridad es tan importante como elegir una herramienta de calidad.
Es habitual querer comenzar el trabajo cuanto antes, pero una breve revisión previa puede evitar muchos problemas.
Antes de enchufar cualquier herramienta eléctrica conviene comprobar que:
También merece la pena revisar el espacio de trabajo. Un suelo despejado, bien iluminado y sin obstáculos reduce considerablemente el riesgo de tropiezos o movimientos inesperados.
Muchas lesiones podrían evitarse utilizando el equipo de protección adecuado.
Dependiendo del trabajo, resulta recomendable utilizar:
No toda protección sirve para cualquier herramienta. Por ejemplo, en máquinas con piezas rotativas es importante conocer cuándo el uso de determinados guantes puede resultar contraproducente.
Una parte importante de los incidentes tiene relación con conexiones eléctricas inadecuadas.
Siempre que sea posible:
Además, desconectar la herramienta antes de cambiar un disco, una broca o realizar cualquier ajuste es una norma básica que nunca debería pasarse por alto.
Intentar que una herramienta haga un trabajo para el que no ha sido diseñada suele acabar en malos resultados... y en situaciones peligrosas.
Por ejemplo:
Utilizar el accesorio correcto mejora tanto la seguridad como el acabado final.
Una buena posición de trabajo ayuda a mantener el control incluso cuando la herramienta encuentra una resistencia inesperada.
Conviene trabajar siempre:
Forzar una máquina o trabajar con prisas suele traducirse en movimientos bruscos y pérdida de precisión.
Una herramienta limpia y correctamente mantenida trabaja mejor y dura muchos más años.
Después de cada uso es recomendable:
✔ Eliminar restos de polvo y virutas.
✔ Revisar el estado de escobillas, discos y accesorios.
✔ Guardarla en un lugar seco.
✔ Sustituir inmediatamente cualquier componente deteriorado.
Muchas averías aparecen precisamente por acumular suciedad o seguir utilizando accesorios que ya han superado su vida útil.
Algunos comportamientos siguen siendo muy habituales y aumentan considerablemente el riesgo de accidente:
Son acciones que apenas ahorran unos segundos y que pueden tener consecuencias importantes.
Trabajar con herramientas eléctricas no tiene por qué implicar riesgos elevados si se utilizan correctamente. Preparar el puesto de trabajo, emplear el equipo de protección adecuado, respetar las recomendaciones del fabricante y mantener las herramientas en buen estado son hábitos sencillos que marcan una gran diferencia.
En Grupo Albaladejo, ferretería para particulares y profesionales en San Javier (Murcia), saben que una buena herramienta ofrece su mejor rendimiento cuando se utiliza de forma segura y con los accesorios adecuados, por lo que siempre es recomendable dejarse asesorar antes de comenzar un nuevo proyecto.
Fecha de publicación: 28-07-2026